Nací en 1970. Desde chiquitita siempre me sentí atraida por el dibujo. Con lápices y marcadores empecé a tirar mis primeras líneas.
Alrededor de los 17 años comencé a ir a mis primeros talleres de arte con Alicia Silman donde aprendí diferentes técnicas de expresión plástica.
Al mismo tiempo estudiaba Diseño Textil en la FADU-UBA. Donde conocí a Rosa Skific, jefa de cátedra de diseño, que me ayudo a descubrir mi vocación. Más tarde, con ella realicé talleres de serigrafía y estampación textil. Le debo los mejores aprendizajes.
Después empecé a trabajar de forma independiente, instalando un taller de estampación artesanal sobre telas donde comencé a experimentar con todo lo aprendido, jugando con el color y la textura para encontrar mi lenguaje personal.
Como el taller se encontraba en la vidriería de mi marido, en el año 2009 decidí incursionar en la vitrofusión de la mano de Victoria Bone y Ariel Roses. Fue un gran descubrimiento, porque encontré un nuevo medio para expresar mi arte conjugandose con el vidrio; el color, la textura y el dibujo; todo mi mundo interior.